domingo, 1 de septiembre de 2013

TABLERO FENÓLICO: ¿tablero de exteriores?



Tablero fenólico, “tablero prodema”, es un tipo de tablero apropiado para ser utilizado en exteriores y que ha invadido el mundo de la obra de arquitectura de diseño en las últimas dos décadas. Cada uno cuenta la historia a su modo, y en este caso fijo el inicio de este material en la “Expo del 92” en Sevilla, con el pabellón de Castilla-La Mancha de Manuel de Las Casas. Una folie temporal recubierta de una chapa continua de acero cortén, acero autoprotegido, el mismo que Sainz de Oíza utilizara en el Banco de Bilbao en Madrid. Pero cuando te aproximas, lo que se percata el visitante es que no chorrea óxido, y su aspecto es de mayor ligereza. No se suelda, no se corta con soplete, tan sólo se necesita sierras de madera y discos de corte para aluminio. La carpintería de madera en las fachadas, y sin tener que preocuparte de su mantenimiento; no se barniza, no se aceita, y si es preciso, se lava a presión, y ya está. Su aspecto es soberbio, permitiendo todas las fantasías geométricas que seas capaz de imaginar. Ya Alejandro de La Sota hablaba de una edificación hecha y ejecutada por operarios mecánicos, montadores, para la ejecución de su Casa de Correos en León. En este caso revistió todo su contorno con “panel Robertson” color León, ese color de las mieses de trigo doradas.
La primera vez que me fijo en este tablero es en el Colegio de Médicos, en la calle Atocha de Madrid. Entre dos de los bloques del antiguo hospital de San Carlos, el callejón entre ambos se cierra con dos puertas en forma de lágrima, ó media flecha, con una superficie en forma de rombos y una textura cuasi metálica. El paso del tiempo le va mimetizando, y actualmente parecería una fundición ligera, ó una chapa gravada. Es el tablero utilizado originalmente en los contenedores de camiones para resolver el suelo de su interior.
Pero el fabricante nos muestra una variedad de tableros que nos enamora, dejándonos con la boca abierta. Podemos hacer edificios enteros como cajas de puros, con una madera tostada cercana al cerezo. Y por qué no, fachadas completas forradas de láminas de madera de abedul, ó de fresno, ó de laminados de todos los colores que se nos antojen. Mezcla de acero inoxidable, de chapas galvanizadas, aristas cortantes y planos tersos. ¡No hay revoco liso lavado, ni chapado de piedra que asemeje el aspecto de este material!

¡Fantástico!

Y la obra oficial se vuelca con él. No hay ciudad universitaria, red hospitalaria, mediateca, ludoteca, centro cívico ó casa de la juventud que se precie sin su “prodema”. 



Se montan fachadas a “tutti plen”, y cada vez descubres un nuevo modo de trabajar el material que no aparecen en los manuales de montaje de los nuevos fabricantes.
Pero tras el verano llega el invierno, y después otro verano con sus calores, y nuevamente el invierno y sus rigores térmicos. Y el tablero al aire todo el día. Un día me encuentro con mi compañero de clase Agustín Lloldi, que está promoviendo unas viviendas de alta dignidad proyectual en El Escorial, y me dice que de emplear materiales de este tipo nada de nada, que son tableros de interiores, y que hay que dejar pasar el tiempo para ver como envejecen.

Pero se equivoca, no hay que esperar nada, ya se están deteriorando a marchas forzadas. Las piezas de zócalo, ó de huecos de ventanas, se empiezan a oscurecer y otras a alabearse. ¿Será el montaje y las subcontratas? El tablero no puede fallar, pues lo han testado en laboratorio y aguanta tres vidas de Matusalén sin inmutarse. ¿Lo atacará los rayos ultravioletas? ¿Y le afectará la humedad ambiente? ¿Pero no son de exteriores? 

Vamos a pasar a las imágenes.




Aquí tenemos el Tanatorio de Logroño, con su tablero acabado en aspecto de roble norteño.



El tablero está atornillado mediante tornillos de cabeza Thor sobre rastreles de tablero aglomerado claveteados a un ladrillo tosco. 







Como se puede apreciar, la junta del tablero estaba sellada con algo que parece “Sika flex” negro, masilla acrílica, que ha dejado pasar el agua y empaparse el rastrel. Una auténtica guarrada. ¿Quién se ha ahorrado el dinero del montaje? Pero, ojo, que el tablero también se ha portado estupendamente. Inicialmente no era color ceniza, no, era una lámina magnífica de roble americano, aunque parezca mentira.  

Pero hay otros ejemplos relevantes, y ya que estamos en Logroño, vamos al edificio politécnico de la Universidad de La Rioja:






























Pero, ¿no era de exteriores?

Seguiremos.

martes, 13 de agosto de 2013

CONVOCATORIA DE SUBVENCIONES A LA REHABILITACIÓN 2013 AYUNTAMIENTO DE MADRID.

El 6 de agosto de 2013 se ha publicado en el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid, la convocatoria de subvenciones a la rehabilitación de edificios y viviendas, dentro de tres Áreas de rehabilitación ya conocidas:


  • Barrio de Lavapiés, Sector 1.
  • Barrio de San Cristóbal de Los Ángeles.
  • Ciudad de los Ángeles.
La delimitación de los tres sectores coinciden con las zonas a rehabilitar anteriormente beneficiadas. La convocatoria tiene una estructura y unos objetos prácticamente idénticos a las convocatorias gestionadas anteriormente por las oficinas de los Consorcios de rehabilitación. Pero esta convocatoria es específica del Ayuntamiento de Madrid, sin intervención de la Comunidad, ni del Ministerio.

Va dirigido a edificios, viviendas y locales, en propiedad ó alquiler. Muy interesante la matización que se recoge sobre la "infravivienda", de importancia en las intervenciones a realizar en el Barrio de Lavapiés.  

La solicitud, para aquellos acostumbrados a estos menesteres, es prácticamente calcada a las anteriores convocatorias.

- Bueno, pues todo esto está muy bien, ¿no?

- Pues, no. Dado que el plazo de solicitud se cierra el 6 de septiembre.

Hay otras fechas, el 10 de septiembre tal vez, otro margen de diez días para completar la documentación, y otros plazos en letra pequeña.

Agosto como mes de publicación; un mes para presentar documentación: ¿Estamos locos?

Si te quieres acoger a ellas, ya puedes empezar a correr.

La convocatoria la encuentras en 

El enlace es al Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid nº 6.977 del 6 de agosto del 2013.

Muchas gracias al Colegio de arquitectos de Madrid y a su página perfectamente actualizada.




domingo, 14 de julio de 2013

Nuevas inspecciones para las Comunidades de propietarios.

En esta primavera del 2013 nos encontramos con dos nuevas obligaciones que cumplimentar:

  • Las certificaciones energéticas.
  • Las inspecciones de instalaciones eléctricas.
A partir del 1 de junio, se inicia la obligación de evaluar las emisiones de monóxido de carbono a la atmónfera de las instalaciones en viviendas y terciarios ya existentes. Se amplia la obligación de esta evaluación que ya se hacía en edificios de nueva planta. Ahora también las realizaremos en edificios ya construidos. Se precisa en los arrendamientos ó compraventas, debiendo justificar su existencia previa a la firma de los contratos. Abriremos una entrada específica que intente explicar las no fáciles comprobaciones y enrevesadas gestiones necesarias para la obtención de la categoría energética, en forma de letra, que cada inmueble reclame.

La Comunidad de Madrid nos está recordando la obligación de revisar las instalaciones de enlace en los edificios, desde la entrada del suministro de la compañía eléctrica hasta la entrada a cada vivienda ó abonado. Esta obligación se recogía en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, pero excepto en instalaciones acogidas a pólizas de seguro como garajes y almacenes, se obviaban. No pocos problemas se están generando dentro de las comunidades de propietarios cuando se encuentran con obras supuestamente obligatorias que les lleva a sustituir en su totalidad la instalación. El proceso se inicia con la carta recordándonos la obligación de cumplimentar la inspección. La carta se complementa con una lista de empresas facultadas para inspeccionar. La empresa que se designe, emite un informe después de visitar la finca. Con el informe se inicia un periodo para realizar las reparaciones, y volver a inspeccionar la instalación. Es muy  conveniente preparar la visita, para evitar que los inspectores se encuentren cubos de la limpieza en los cuartos de contadores, pilotos fundidos en los múdulos de emergencia, pantallas lumínicas sin prtección ó cuadros eléctricos con las tapas tiradas por el suelo. Lo habitual. Fundamental acompañar al inspector por alguién de confianza de la comunidad, para entender las anotaciones del informe. Posteriormente se planificarán las reparaciones, que las debe de efectuar un instalador autorizado. ¡Ojo con todos los elementos de protección contra incendios y sus contatos de mantenimiento! Retimbrados y llenado de extintores, revisión de las columnas secas y resto de elementos.

Continuaremos.

domingo, 10 de febrero de 2013

Humedad por condensación: la pena negra de las viviendas.

La situación se me repite una y otra vez. Unas veces la llamada es de una administradora que no sabe como poner orden en una comunidad, otras de un presidente que soporta las repetidas protestas de alguna vecina. En este caso son unos amigos que viven en un edificio de los años 60: construcción económica, con un mantenimiento ni malo, ni bueno, voluntarioso cuanto menos, con repetidas reparaciones económicas y sin criterio técnico.

"Al ruin y la pobre, todo le sale doble".

¿Y de qué problema estamos tratando?

De viviendas que sufre humedad por condensación en el interior de sus habitaciones.



Los desperfectos suelen ser manchas negruzcas, con puntitos, manchas ó incluso mohos peludos. Suelen situarse indefectiblemente en las habitaciones de las viviendas, en los dormitorios. Según las distribuciones de las viviendas sociales de los años 60, constituidas mayoritariamente por dos crujías, pasillo ó distribuidor al centro, con acceso desde el salón y paso a dos ó tres dormitorios. Como suelen ser edificios en pastillas longitudinales, los dormitorios se sitúan en el lateral estrecho del rectángulo, ocupando el testero libre del edificio. Estas fachadas laterales aparecen desnudas hacia el exterior, sobre las que azotan el frío y la lluvia en invierno. En las esquinas de las habitaciones suelen apararecer las dichosas manchas, ya sea en al parte inferior en las viviendas de planta baja, ó en las esquinas superiores, junto al techo en las viviendad últimas ó áticos. La primera protesta por parte del vecino se debe a entender que la fachada lateral está dejando pasar agua de lluvia, y que el problema es de la comunidad de vecinos, exigiendo que se le arregle. Al obserbar el aspecto exterior del muro, empieza las dudas si no podrán venir del exterior, pues lo habitual es encontrar un ladrillo a cara vista, con una esfoliación superficial importante, y con los pasos de los forjados resueltos mediante soluciones de albañilería de poca efectividad constructiva y mucho menos térmica.

Y como si de un juez se tratase, se nos obliga a juzgar si el agua viene de fuera ó se genera de otro modo: ¿quién es el cumplable, el edifico mal mantenido y envejecido, ó acaso es humedad por condensación?

Pues si, la mayor parte de las veces es condensación, pero ayudada en cierta manera por el mal estado del cerramiento. Por lo tanto, ¿quién paga la reparación? Esta es casi habitualmente la pregunta que los litigantes desean escuchar.

Pero de momento no hemos explicado en qué consiste la humedad por condensación en el interior de las viviendas. Se trata de la transformación del vapor de agua que hay en el ambiente interior en agua líquida, y esta transformación se efectúa en la superficie más fría de toda la habitación. Los puntos críticos son los cristales de las ventanas y las esquinas de las habitaciones. Si encontramos una cama apoyada contra la pared, este será otro punto habitual. 

Y si la humedad no entra de fuera a dentro, ¿cómo se genera? Pues básicamente con la propia vida que se desarrolla en el interior de la vivienda. Una vivienda vacía, nunca tiene condensación, pues no habrá nada que respire ó que expulse vapor de agua en su interior.



Para acabar con la condensación, deberemos limitar las fuentes de calor que porduzca combustión y por tanto vapor de agua. Nada de estufas de gas, parafina u otros combustibles hidrocarburos. Olvidarnos de cocinar comidas que produzcan vapor de agua, y nada de ollas expres. La ropa no se secará en el interior de las estancias. Se suprimirán los humidificadores, aunque seamos asmáticos ó bronquíticos. Y por supuesto, nada de altas ocupaciones, familias pequeñas, parejas ó mejor vivir sóla. En cuanto a las decoraciones, nada de revestimientos de poro cerrado como las pinturas plásticas, que forman láminas tersas donde se licúa mejor el agua. Y por supusto, ventilar mucho las viviendas.

Cualquiera que lea estas recomendaciones entenderá que el vivir en familia, con niños pequeños ó ancianos, y haciendo un uso intenso de la vivienda "provoca condensación". Efectivamente, diríamos que la vida que se pretende llevar a cabo en el interior de cada una de nuestras viviendas "provoca condensación".

¿Pero a caso somos culpables de ello? Entendemos que culplables no, pero si entendemos los mecanismos del fenómeno, tal vez tomemos decisiones correctas para solucionar el problema.

Deberos aumentar la humedad de la pared fría con la instalación de un aislante térmico. En el caso de las ventanas mejoraremos la situación con la instalación de carpinterías con capacidad térmica de aislamiento y con cristales dobles que eviten el salto térmico entre fuera y dentro. Estas dos medidas deberán complementarse con un sistema de ventilación que evacúe el aire viciado del inteior de la vivienda.

Aislamiento y ventilación, acciones esenciales.

Pero ojo con las obras previas que haya sufrido el edificio. Habrá que evitar los revestimientos impermeables por las caras exteriores de los cerramientos: barreras de vapor de agua por las caras frías. Si nuestro muro ha sido impermeabilizado por el exterior, ya sea con barnices ó pinturas de poro cerrado, ó se trata de una cubierta repleta de telas asfálticas y pinturas de caucho líquido que hayan cerrado las ventilaciones de las cámaras, se nos provocará humedad en el interior del las capas intermedias de la pared ó de la cubierta: humedad intersticial.

Los aislantes los colocaremos por el exterior y que no puedan absorber humedad. En caso de situarlos por el interior, utilizaremos soluciones de cámaras ventiladas, ya sea a modo de fachadas modernas transventiladas ó azoteas tradicionales "a la catalana" con cámaras interiores.



Esta semana nos surge otro caso semejante, con algunas características muy interesantes. Se trata de un edificio que rehabilitamos hace unos años. El muro es de ladrillo cara vista, con una característica muy curiosa. Está aparejado a tizones, pero es un muro de medio pie, donde las piezas están cortadas por la mitad. Tan sólo se conservan enteros las dos hiladas de apoyo en el canto del forjado, dando estabilidad a la hoja exterior. El muro carece de aislantes térmicos, pues se trata de una edificación de los años 60. Su capacidad de aislamiento se resuelve con una cámara de aire tan ancha como los pilares de hormigón. Este modo de construir suele ser habitual en edificio previos al desarrollo industrial de la época autárquica. Pero sus grosores son tales, que resulta una tentación su demolición e incorporación en el interior de la vivienda. Este parece ser el caso, pues al interior nos encontramos con un trasdosado de pladur, interrumpido en el apoyo del ladrillo. En la parte inferior la hoja de ladrillo exterior y el padur se encuentra en contacto, provocando un "puente térmico" que se marca con una marca de moho negro en toda su longitud.



Al apartar los muebles que ocultan la pared, aparecen las manchas en la pintura, y el barniz del parquet empieza a sufrir. En esta vivienda se dan la conjunción de varias circunstancias que empeoran el proceso. La vivienda ha sido pintada recientemente con pintura plástica, eliminando la capacidad higroscópica del yeso. Las carpinterías han sido sustituidas recientemente, mejorando ostensiblemente su estanquiedad, con la utilización de una perfilería de rotura de puente térmico de alta calidad. Carpintería absolutamente estanca al aire, sin entrada de aire por filtración, y por tanto sin renovación de aire. En los radiadores encontramos humidificadores que mantienen un grado de humedad muy  agradable para las fosas respiratorias y para favorecer la aparición de manchas. Una suma de circunstancias que hacen proliferar las manchas. Como primera recomendación, instalar un higrómetro y termómetro en el interior de la vivienda, y hacerle un seguimiento al ambiente interior. Para bajar el porcentaje de vapor de agua, habrá que ventilar ó subir la temperatura interior. No estaría de más aislar por la cara interior, para lo cual habrá que rehacer la cámara. La utiización de un extractor en el aseo, mejorará las condiciones interiores.


sábado, 17 de noviembre de 2012

LA REPARACIÓN DE LAS CUBIERTAS TRADICIONALES: cubiertas multicapas.


En buena parte de los edificios del casco viejo de nuestra ciudad, nos encontramos con un tipo de cubierta, que podemos definir como "tradicional", y de interés cotidiano. Se trata de una cubierta inclinada, sobre estructura de madera, habitualmente resuelta por rollizos de madera apoyados en muros intermedios. Se arriostra por los cruces de líneas de carga perpendiculares a las aguas, y forman un conjunto con importantes movimientos. Parte de los esfuerzos horizontales quedan absorbidos por la tablazón de madera clavada sobre los maderos. Esta "tabla de ripia" va dando estabilidad al conjunto, minimizando el movimiento en horizontal. No suele ser tabla de calidad, sino tabla cartada a distintas longitudes, sin machiembrar, y habitualmente montada con un solape en contra de la caída del agua. Sobre ella se sitúa la teja curva, asentada con argamasa ó mortero pobre. La sujeción de la teja se favorace con la adherencia de la tabla en forma de escalones, como escamas en contra de la máxima pendiente. Las hiladas de teja se recibien una de cada cinco, evitando el posible vuelo de las mismas. Los aleros se emboquilllan enteros con mortero.



Encontramos cubiertas de este tipo hasta edificios de la segunda década del S XX, donde el tipo evoluciona hacia unas cubiertas más eficientes estructuralmente, donde la madera sin escuadría pasa a tablones, se sustituye la tabal de ripia por tirantas perpendiculares a las correas y se generaliza la teja plana "alicantina".



El aspecto interior de ambas estructuras es muy distinto. La cubierta tradicional habilitaba una cámara vividera, donde se situaban viviendas abuhardilladas ó cuartos auxiliares, con condiciones térmicas muy deficientes.



Estas plantas abuhardilladas van evolucionando hacia cámaras de aire sin uso vividero, que mitigan de los agentes atmosféricos a las viviendas de última planta.



Con la evolución de las cubiertas, los espacios bajo cubiertas quedan separados de las viviendas situadas debajos de ellos simplemente por los falsos techos de escayola, que cuelgan de la viguería horizontal. La tabla de ripia deja paso a una segunda ó tercera familia de perfiles de madera, que sujetan en seco las tejas planas.



La reparación de estas cubiertas pasa primeramente por evaluar el deterioro de cada elemento del sistema, e ir tomando las decisiones de su sustitución ó reparación. Podemos ir obteniendo una serie de variantes según cada decisión que tomemos. Una vez desmontada la teja, vamos a evaluar el estado de la madera. La tabla de ripia puede aparecer más ó menos deteriorada, según el estado de mantenimiento que ha tenido la finca. Lo habitual es encontrar las zonas cercanas a los aleros ó a las limas con la madera degradada por la humedad, debiendo sustituir las zonas  podridas por otra tabla semejante. Esta es la solución más económica, que utilizaremos en buhardillas que no se puedan desalojar en su interior. De este modo el trabajo se realiza por el exterior de la vivienda, evitando su desmontelamiento. A continuación evaluaremos si los pares de la cubierta se encuentran en buen estado. Si fuera así, iniciamos la reparación de la cubierta a partir de la tabla. Nivelaremos los faldones mediante un enrastrelado de madera sujeto mediante calzos a los pares inferiores.



El enrastrelado nos dejará sitio para la inserción del aislante térmico. Consideramos el más apropiado el EPS de alta densidad, por ser más económico que el poñliestireno extruido. Este ahorro lo emplearemos en instalar grosores de aislante por encima de los 6 u 8 cm. No consideramos la aplicación de espumas proyectadas, por la dificultad de acceso a las cubiertas de este tipo de fincas.





Cuanto más plano sea el soporte, el aislante quedará mejor asentado, hasta poder igualar la ejecuciópn de un tablero multicapas fabricado para este tipo de cubiertas.



Cada obra tiene sus circunstancias. Si los costes de mano de obra ó la posibilidad de mover piezas más grandes y pesadas nos favorecen, podemos emplear directamente tableros multicapas. Habrá que estudiar el despiece de estos para minimizar los sobrantes. En la siguiente imagen aparece una cubierta con madera sustituida, que descansa sobre perfilería metálica y un tablero con terminación en cartón yeso.


La superficie ordinariamente empleada como cara superior del soporte es el tablero de fibras hidrófugo. Este puede ser de viruta aglomerada ó tipo DM, "densidad media". Estos tableros se fijan mediante tirafondos a los rastreles inferiores. Se precisa el sellado de sus juntas mediante pintura de caucho y venda. Los cantos de los extremos se pintarán igualmente. No olvidemos que la capacidad hidrófuga de los tableros es en superficie.
Por último, colocaremos la placa bajoteja de cartón embreado, sobre la que colocaremos la teja. La teja irá revibida con mortero ó en seco sobre rastreles, ya sea teja curva ó tejas planas ó mixtas.








Fundamental que todas las capas viertan el agua que puedan recibir, tanto el tablero, como la placa bajoteja y la misma teja. ¡No emboquilles la teja, que almacenará agua en caso de rotura!


Pero si quieres asegurar el resultado del trabajo, procura contar con personas que conozcan su oficio.






sábado, 15 de septiembre de 2012

OBRA ABIERTA: c/ Ibiza, 6. Madrid.

Iniciamos una nueva sección, que pretende informar paulatinamente de cada obra, tal y como se va realizando. 

El seguimiento de una obra, requiere de visitas a los distintos trabajos, coincidiendo con cada una de las fases de ellos. En obras de rehabilitación suelen efectuarse visitas con una periodicidad semanal. Aun estableciéndose un mismo día y una hora para esas visitas, la propia dinámica de la obra obliga a ir variándolos. Es la propia obra la que va demandando cuándo necesita ser visitada.

En las visitas se van inspeccionando los trabajos realizados, y se van planificando los nuevos. Se resuelven los problemas surgidos en la ejecución, y se prevén soluciones para los que van a ir surgiendo. Nos serviremos del proyecto, revisando los planos dibujados, las especificaciones recogidas en la memoria y verificando que los trabajos contratados, descritos en el presupuesto del proyecto se van completando.

En las vivitas a la obra, iremos tomando decisiones que maticen todo aquello que se recoje en el proyecto. Pero los documentos "en papel" deben ser correctamente interpretados, y en muchos casos, completados con explicaciones en obra.

Tan malo puede ser un exceso de control y de visitas, como la ausencia del director de obra en el transcurso de ella. Si pretendemos estar encima del constructor en cada paso que se de, probablemente sólo consigamos ralentizar la obra, y que nadie tome ninguna iniciativa hasta que haya una orden concreta. Esta es una de las razones por las que preferimos repetir siempre con la misma ó mismas constructoras, nos evitamos tener que aclarar los mismos conceptos en todas y cada una de las distintas rehabilitaciones.

Pero bien sabido es que la propiedad, ya sea un titular ó una comunidad de propietarios, tiene la potestad de contratar los trabajos a quien considere oportuno. Esto obliga al director de obra a revisar con cada nueva constructora que no ha trabajado anteriormente, sus argumentaciones de cómo realizar los trabajos, haciendo hincapié en aquellos aspectos que pensamos son fundamentales para la buena realización de la obra.

La cámara de fotos se ha convertido en la herramienta de seguimiento de obra más apreciada. En ella se va recogiendo todos los detalles de cada trabajo, que el día de la visita nos aparecen delante nuestro. De un modo totalmente subjetivo, ordenadas ó desordenadamente, según la personalidad de cada uno, recogemos un diario visual de valor incalculable una vez terminada la obra. Y si de cada visita realizada se obtiene un buen número de fotos, ¿por qué no difundirlas entre los distintos vecinos de cada una? ¿Se trataría de una "obra on line", descrita en tiempo real, a través de las redes sociales? Bueno, tal vez resultaría un poco excesivo. Proponemos este sistema, un poco más sosegado, donde iremos insertando las imágenes que consideremos más explicativas. 



Iniciamos el mes de julio con el montaje del andamio. Lo primero es montar la torre que nos servirá para elevar el material hasta el resto del andamio que cubrirá la medianera.


Pero como casi siempre, algién se siente molesto con los trabajos. Por lo que decide llamar a la policía municipal para librarse de las molestas obras. Y todabía sin empezar...



Se consigue montar el andamio, que cubre todo el paño de la medianera perpendicular a la calle Lope de Rueda. Se instalan las redes de protección, y empezamos la inspección de la medianera, antes de su reparación.



 En la foto se recoge la imagen de una de las grietas varias veces selladas y reparadas.



Las capas de pintura se van acumulando una sobre otra, sin evitar que el interior de las viviendas sufran de humedad por condensación. Recordamos que en la anterior entrada analizamos las deficiencias constructivas que sufre la finca.



Revisamos que todo el material a emplear pertenece a la misma patente; las espigas, la malla de armado, el mortero base y el de terminación. Se emplearán placas de poliestireno expandido de 60 mm de espesor, EPS.


Materiales certificados, pertenecientes a un sistema constructivo homogéneo e instalado por aplicadores capacitados: precauciones mínimas para instalaciones de materiales no tradicionales. 


Perfil de arranque en la parte inferior de la medianera, dejando libre la unión con el tejado vecino. En este perfil de apoya la primera línea de placas.


Remate superior del sistema contra las piezas de albardillas de coronación. Es fundamental que no entre agua de lluvia por detrás de las placas.


Remate superior con el caballete de la cubierta inclinada.


Despiece del revestimiento en paños, mediante cinta de pintor, para evitar las fisuras por dilatación superficial.



Y el resultado final un mes después. En septiembre llevaremos a cabo la siguiente fase de obra, desde la acera de la calle Ibiza.


La medianera perpendicular con la calle Ibiza, arranca de la terraza plana del mercado de abastos. Se ve interumpida por una chimenea de ventilación, que desmontamos para poder pasar entera la placa de aislante, sin interrumpir el sistema.


Se aprecia la pieza de remate y como el tubo pasa por delante de la placa. Es fundamental que por la parte superior no pueda entrar agua de lluvia, de ahí la importancia de su correcta ejecución. 



La terminación que se eligió fue "fratasado fino". Se aprecia el grano de la carga mineral de la capa de exterior.


Y aquí vemos el final de la obra. No ha llegado el invierno, y los vecinos van experimentando la corrección térmica, y también acústica. Habrá que esperar a que pase el invierno para ver en cuánto podemos evaluar el menor gasto en energía.

Para terminar, mostramos unas imágenes de las muestras comerciales del sistema.




  

lunes, 18 de junio de 2012

IBIZA, 6: ¿qué hacemos con las medianeras?


Se trata de un edificio en esquina, situado en el madrileño Barrio de Salamanca. Ocupa una parcela rectangular, que limita en sus lados posteriores con el Mercado de Ibiza. La imagen muestra las dos fachadas principales. Las medianeras objeto de la intervención, tienen orientación sur, el tramo largo y paralelo al bulevar de Ibiza, y este el corto, paralelo a la calle Lope de Rueda. 


Alrededor de todo el edificio, va quedando descubierto el lateral de las cuatro últimas plantas. El agua de lluvia que entra desde el Atlántico, va empapando la medianera, disgregando el revestimiento. Para incrementar su deterioro, su orientación la deja expuesta al sol del medio día y de poniente durante gran parte del día. Se aprecian las líneas de los cantos de los forjados, repetidas veces reparados.


La medianera este presenta un mejor aspecto, al estar menos expuesta a la lluvia. Recordamos que en Madrid, las lluvias provienen del sur-sureste, y son estas fachadas las que más se ven afectadas.


La intervención se realiza a petición de la comunidad de vecinos, que llevan sufriendo décadas problemas de manchas de humedad en el interior de las viviendas. Estas manchas se sitúan sobre todo en las habitaciones contiguas con las cocinas. Estas habitaciones sirven de despensa y cuarto de plancha. Carecen de un ramal de la calefacción comunitaria. Por lo que nos encontramos con unas habitaciones no calefactadas con un alto grado de humedad interior, proveniente de la elaboración de comida y de la cercanía a la zona de lavado, tendido y plancha. Por supuesto, que el aislamiento térmico de estas medianeras es muy escaso, por no decir inexistente. Las manchas se sitúa en los puntos más fríos de las habitaciones, en las esquinas superiores, junto a los techos y paredes. Es un caso habitual de humedad por condensación, incrementado por una sucesiva aplicación de capas de pintura impermeable por el exterior. Los revocos tradicionales a base de mortero de cal, se han ído lavando. Esto provoca su reparación exterior, mediante parcheos de mortero de cemento y aplicación de pinturas plásticas. Cuantas más reparaciones de la medianera, peor, pues cada vez es más impermeable al vapor de agua del interior de la vivienda. Y ante esto, ¿qué hacemos con la medianera?



Pues muy sencillo, aislarla térmicamente. Ya sea como en esta medianera de la c/ Encomienda, 11 (fachada trasera a c/ Dos Hermanas) mediante planchas de poliestireno y revestimiento, tipo Cotetherm; ó con otros sistemas:


En la foto anterior vemos un forrado de la medianera con planchas metálicas prelacadas, instaladas sobre rastreles verticales, dejando una cámara ventilada y abierta en su parte superior, a modo de "fachada trasventilada". Esta foto corresponde a la c/ Amparo, 2. La placa utilizada fue una minionda con terminación gris polar. Se instaló en horizontal para facilitar la ascensión del aire por entre los rastreles, situados en vertical. El remate superior está abierto, dejando escapar el aire caliente. La vecina de la vivienda forrada sufrió durante décadas el mismo problema de manchas en el interior de su vivienda.

En el caso de que la intervención sólo se realice en una vivienda, y desde su interior, podremos recurrir a trasdosar de pladur con aislante en interior de la vivienda. La solución no evita los puentes térmicos de los forjados, con lo que sería recomendable instalar un falso techo con aislante. Mejoraremos la solución con tarimas flotantes sobre planchas de aislante. Es habitual que en la albañilería prefabricada de planchas de cartón- yeso y rastreles, se emplee mantas de lana de roca. Este material nos mejorará, aparte de la transmisión térmica, el aislamiento acústico de la vivienda. Los suelos flotantes se instalan sobre capas elásticas, que pueden ser mejoradas por aislantes específicos para suelos. Todas estas precauciones en las reformas interiores, nos harán la vida más confortable, amortizando el gasto en poco tiempo.


En la imagen anterior recogemos una reforma de un ático donde todo su interior se trasdosó de pladur, rellenando hasta en exceso las cámaras y el techo. Junto con una carpintería de rotura de puente térmico y una buena calefacción mediante emisores eléctricos, se consiguió una vivienda confortable. Las ventanas en la cubierta también ayudaron. Aislamiento y ventilación, dos buenas medidas para el confort de la vivienda.


La obra de arreglo de las medianeras de la c/ Ibiza, 6 de Madrid se abrirá para la primera semana del mes de julio de este año, 2012. Iremos insertando fotos de obra en el transcurso de la misma. De este modo daremos cabida a una experiencia nueva y que promete ser valiosa, y es dar información de las obras durante su ejecución. Será una nueva sección que podemos llamar "Obra abierta".

Seguiremos.